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Cómo funciona la Selectividad: aprende a prepararte

¿Tienes la Selectividad en mente y quieres saber cómo funciona? En este post te lo contamos. Y además, te damos algunos consejos sobre lo que se puede considerar el ‘arte’ de organizarse para estudiar de cara a esta prueba de acceso a la universidad.

Con el término de Selectividad se conoce al examen previo de acceso a la universidad, aunque su nombre es EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad) en algunas comunidades y EvAU en otras (Evaluación de Acceso a la Universidad). Sea cual sea el término que prefieras, lo que está claro es que se trata de un gran paso en la carrera de cualquier estudiante. Quizás el más importante y trascendental, por la cantidad de materia que abarca y el breve lapso de tiempo en que tiene lugar.

Pero como decíamos en un anterior post sobre cómo acceder a la universidad, te recordamos que los titulados en un Ciclo Formativo de Grado Superior podrían no necesitar hacer esta prueba, al menos si la carrera que se va a cursar está relacionada y la nota obtenida al finalizar el ciclo de FP es suficiente.

¿Cómo funciona la selectividad?

En cualquier caso, si has estudiado FP y necesitas presentarte para subir nota, aquí te contamos cómo funciona la Selectividad.

Reparto de la nota

Con carácter general, la nota de acceso a la universidad tiene en cuenta el 60% de la nota del Bachillerato y 40% de la EBAU, a lo que hay que sumar las ponderaciones que cada universidad establece para calcular la nota final. 

Si tienes pensado acceder desde tu ciclo de FP, debes tener en cuenta la siguiente fórmula:

NA= NMC + a x M1+ b x M2

La anterior fórmula se puede explicar de la siguiente manera: la Nota de Acceso (NA) es igual a la Nota Media del Ciclo (NMC) más la Mejor calificación (M1) multiplicada por el primer factor de ponderación de la universidad (a) más la segunda Mejor calificación (M2) multiplicada por el otro factor de ponderación (b). 

Pruebas obligatorias y voluntarias

La EBAU se divide en pruebas obligatorias y voluntarias. Las obligatorias solo las deben realizar los alumnos que vienen de Bachillerato y son Historia de España, Primera Lengua Extranjera y Lengua Castellana y Literatura, así como la asignatura troncal de su Bachillerato. En cambio, las pruebas voluntarias son las que deben hacer tanto los alumnos de Bachillerato como los titulados superiores en FP que desean subir nota. En el caso de la rama de Ciencias, son las asignaturas de Física, Química, Dibujo Técnico, Geología y/o Biología. En el caso de Humanidades y Ciencias Sociales, son Historia de la Filosofía, Economía de la Empresa, Geografía, Griego y/o Historia del Arte. Y en el de Artes, son Cultura Audiovisual, Artes Escénicas y/o Diseño.

Fechas

Si te estás preguntando cómo funciona la Selectividad, las fechas en las que se reparten los exámenes es otra cuestión importante. Depende de cada comunidad, aunque suelen repartirse en cuatro días: los dos primeros, para las pruebas obligatorias, y los dos segundos, para las voluntarias. El horario suele ir desde las 9.30 en que comienza el primer examen hasta las 17.30 en que finaliza el último de la jornada.

Te contamos cómo prepararse para la Selectividad

Ahora que ya sabes cómo funciona la Selectividad, te damos algunas pinceladas de lo que hemos llamado el ‘arte’ de organizarse para estudiar esta gran prueba. Son cuatro consejos que te resultarán muy útiles.

Haz una planificación ‘remota’ y otra ‘próxima’

Como puedes imaginar, una correcta planificación es la regla número uno a la hora de prepararse para la Selectividad. En esa planificación, deberías tener en cuenta dos horizontes: uno remoto y otro próximo. El ‘remoto’ es aquel que debes abordar con mucho tiempo de antelación, por ejemplo un año o más. Te permitirá profundizar en los temas y afianzar conceptos. La preparación ‘próxima’ es la más cercana a la fecha, en términos de semanas y días. Esta preparación deberá ser más esquemática, con la intención de poner en orden las ideas a base de palabras clave, nombres y fechas. Y con ello, ‘tirar del hilo’ y traer a tu mente lo que ya habías ido asimilando en la preparación ‘remota’. Es decir, a mayor cercanía del examen, mayor esquematismo.

Reparto de tiempo de manera proporcional

Un aspecto clave en el ‘arte’ de organizarse para estudiar es distribuir el tiempo de manera proporcional a los exámenes que tengas. Desde luego, habrá asignaturas y temas que necesites trabajar más porque te resulten más difíciles, pero no caigas en el error de concentrar todos tus esfuerzos en ella y descuidar otras que consideres más fáciles. Solo podrás permitirte el ‘lujo’ de dedicar mucho tiempo a una asignatura en detrimento de otras cuando ya tengas bien aprendidas esas otras.

Concentración y disciplina

Como acostumbramos a tratar en este blog de Linkia FP, la concentración y la autodisciplina son fundamentales a la hora de prepararse para la Selectividad y para cualquier examen en general. Evita distracciones y utiliza herramientas que te ayuden a ello, como ya te explicamos en este post sobre la mejora de tu rendimiento en el estudio

Haz exámenes en casa

Llevar el temario bien preparado no es la única clave del éxito para superar la Selectividad. Hay otros que tienen que ver con el momento del examen. Y aunque los nervios harán acto de presencia, nada debería quedar al azar. En este sentido, es aconsejable hacer exámenes en casa con la misma estructura que los de la prueba. Y a ser posible, reproduciendo las mismas condiciones, en especial la duración de realización del examen. De esa manera, sabrás cuánto tiempo debes emplear en cada parte, qué preguntas prefieres responder al comienzo, etc.

 

Si consigues tener bajo control estos cuatro puntos, podrás decir que tienes bastante dominado el ‘arte’ de organizarse para estudiar la Selectividad. Y recuerda que el éxito de acceder a la universidad empieza mucho antes, en concreto durante tu ciclo de FP, por lo que te recomendamos emplearte a fondo en cada asignatura para llevar la mejor nota media posible.